El edificio de oficinas consta de dos partes diferenciadas: las plantas inferiores (10), con forma de rombo irregular, se alinean a la Avenida Diagonal y se convierten en el basamento del edificio; las plantas superiores (7), con forma de rectángulo trapezoide rompen la alineación al retirarse hacia el interior de la manzana creando un volumen más estilizado que corona el edificio. El conjunto suma 5.665 m2 sobre rasante y 7.300 bajo rasante.
Singular por su composición, la fachada de huecos arquitrabados –horizontales que se apoyan en estructuras verticales– goza de cierta licencia en cuanto al juego cromático de marcados tonos tierra. Los paneles opacos son prefabricados de hormigón arma-dos con fibra de vidrio y coloreados en masa (Glass Reinforced Concrete). El aspecto de esos paneles no es uniforme y su textura y tonalidad recuerdan a la piedra.
Aunque se trata de una propuesta permeable y de fachada no continua en el frente de la Diagonal, el hecho alinear los testeros de los edificios con la avenida produce un efecto de integración con el eje que parte de la Plaza de las Glorias iniciado por la Torre Agbar.