Josep Tarradellas 123

Situación
Barcelona (España)
Cliente
Comunidad de propietarios
Superficie
22.220 m²
Fecha
2010
Estado
Obra finalizada

Fotos

Como criterio general de la actuación se ha pretendido en todo momento recuperar la imagen original del edificio mediante la utilización de nuevos materiales y sistemas constructivos más resistentes y que garanticen una buena conservación del edificio en los próximos años.
El antiguo edificio Harry Walker es considerado como uno de los mejores ejemplos de arquitectura barcelonesa de los años 60. Por ello, era absolutamente prioritario para su conservación una rehabilitación integral de todas las fachadas. Así, la propuesta de rehabilitación se centró en sustituir la carpintería metálica existente por una que cumpliese las exigencias necesarias de seguridad, aislamiento térmico, acústico y de estanqueidad; sustituir por vidrios de seguridad todos los acristalamientos; sustituir todas las piezas de piedra de fachada por un nuevo revestimiento ligero que solucione definitivamente los problemas de desprendimientos; colocar un nuevo revestimiento ligero en las zonas originalmente aplacadas con pizarra, recuperando el espíritu original y solucionando problemas de estanqueidad y aislamiento; y, finalmente, eliminar todas las piezas sobrepuestas existentes en fachadas.

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